Muchos proyectos de calefacción exterior (y semiabiertos) fracasan por una razón simple: se piensa en temperatura del aire. El confort térmico real no es un número en un termómetro, sino una sensación física ligada a la radiación, las superficies y el cuerpo humano.
1) La confusión más común: temperatura ≠ confort
La temperatura del aire es un valor estático. El confort térmico es una percepción dinámica.
En un espacio abierto o ventilado, el aire caliente se desplaza, se escapa y se enfría. Incluso si el termómetro muestra un valor “correcto”, el cuerpo sigue perdiendo calor.
Lo que realmente siente el cuerpo humano
- Pérdidas por convección (corrientes de aire frío)
- Pérdidas por radiación hacia superficies frías
- Ausencia de superficies “calientes” alrededor
Mientras estas pérdidas no se compensen, la temperatura del aire por sí sola nunca genera confort.
2) El confort térmico es un equilibrio energético
El cuerpo humano busca constantemente un equilibrio entre:
- el calor que produce de forma natural,
- el calor que pierde hacia el entorno.
Cuando las pérdidas superan los aportes, sentimos frío aunque la temperatura ambiente parezca aceptable.
3) Por qué la calefacción infrarroja eléctrica cambia la lógica
La calefacción infrarroja eléctrica no intenta calentar el aire. Emite radiación que se transforma directamente en calor sobre las personas y las superficies.
Lo que hace la radiación
- Calienta el cuerpo directamente
- Calienta las superficies cercanas (mesas, suelos, paredes)
- Crea una zona de confort estable
Lo que no hace
- No depende del volumen de aire
- No se escapa con el viento
- No busca “subir grados”
Resultado: el confort aparece más rápido y permanece estable incluso cuando la temperatura del aire es baja.
4) Por qué dos espacios a la misma temperatura pueden sentirse opuestos
Tomemos dos situaciones con la misma temperatura:
| Situación | Temperatura | Sensación |
|---|---|---|
| Aire caliente sin radiación | 20 °C | Frío persistente, incomodidad, corrientes |
| Radiación infrarroja bien orientada | 14–15 °C | Confort estable, calor localizado |
Este contraste explica por qué muchos sistemas “potentes” decepcionan y por qué las soluciones infrarrojas bien diseñadas funcionan mejor.
5) Errores clásicos basados en la temperatura
- Sobredimensionar para “subir grados” → incomodidad visual y energética
- Multiplicar fuentes de aire caliente → pérdidas constantes
- Ignorar superficies frías (suelo, paredes, mesas)
- Pensar en m² o m³ en lugar de zonas ocupadas
6) Lo que realmente buscan los usuarios
Los clientes no piden “20 °C”. Quieren:
- no sentir frío al estar sentados,
- no notar corrientes de aire helado,
- permanecer más tiempo sin incomodidad,
- calor inmediato y localizado.
La calefacción infrarroja eléctrica responde exactamente a estas expectativas porque actúa directamente sobre el balance térmico del cuerpo.
La temperatura del aire es un indicador engañoso en espacios abiertos. El confort térmico real depende de la radiación, de la distribución y de la capacidad de compensar las pérdidas de calor del cuerpo humano. Por eso la calefacción infrarroja eléctrica es la solución coherente para lograr un verdadero confort exterior.

